8 de mayo de 2014

De repente, estás embarazada

Lo piensas muchas veces, imaginas cómo será, idealizas el momento, piensas en cómo te cambiará la vida... piensas que como en las películas tendrás a mano un predictor para hacerlo en cualquier momento. Pero no siempre es así. Nosotros estábamos de viaje en Londres (mi lugar favorito del mundo) y sabíamos que mi retraso podía ser más significativo que los otros (debido a mi irregularidad). Nos daba miedo tanto un positivo como un negativo. Es difícil de explicar. Por un lado, un negativo supondría volverlo a intentar y tener una desilusión momentánea. Por otro lado, un positivo supondría un cambio radical al instante.

Era semana santa y en Londres es fiesta el lunes. Eso en ese momento no lo sabíamos así que decidimos dejar la prueba de embarazo para el último día de viaje, ese lunes 1 de abril. Nos levantamos muy temprano (dicen que tienes que hacer la prueba con el primer pipí del día...ya me veis a mi en la habitación del hotel aguantando...jaja) y fuimos en busca de una farmacia...todas cerradas. En Oxford Street no había ni una abierta...hasta que encontramos una que abría a las 11 de la mañana (recordad...seguía sin ir al baño). Decidimos ir a un Starbucks a tomar algo para no volver al hotel y tener que salir más tarde. Al final conseguimos el predictor y nos fuimos al hotel.

El momento fue entre cómico e histérico. Parecíamos dos niños que no sabían cómo funcionaba un juguete. Leímos las instrucciones varias veces e hicimos la prueba. No sé cuánto tiempo pasó, pero se no hizo eterno. Nos mirábamos con complicidad y con miedo, mucho miedo. Pasara lo que pasara estábamos más unidos que nunca...y así llegó el momento que hizo que nos sudaran las manos más que nunca. La pantallita indicaba un "pregnant +3" lo que, traducido a palabras que todos entendamos...estaba embarazada de más de tres semanas!  Así fue como de golpe cambió nuestro mundo para siempre. De repente, estaba embarazada...

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